CARBONERO EL MAYOR (Segovia) está lo suficientemente cerca de Madrid como para que no resulte una gran novedad para algunos.
Nos esperaban para hacer una visita a la finca donde la familia propietaria del Mesón Riscal cria y engrasa a sus bueyes. Ni idea, no tenía ni idea de las cosas que nos contaron. Sí, que los bueyes, cabestros, o lo llames como quieras son toros (nacidos de vaca y toro), eso sí lo sabía, castrados, claro, pero siempre con más de 6 años.
Nos contaron que en la primera parte que atravesamos de la finca a los bueyes, que traen de toda España y llegan a pesar los 1.200 Kg, los tienen entre dos años y medio y tres años juntos para que se “socialicen” entre ellos.
Son alimentados como mandan los cánones (es decir, nada de patata y esas cosas que hacen que la carne que comemos suelte tanta agua) hasta que les toca el turno de pasar a ser “nuestra alimentación”, pero ¡ojo!, lo normal son animales con más de 12 años, e incluso tienen alguno con más de veinte. Normalmente se sacrifican cuando pesan entre 800 y 1100 Kg y con más de 8 años.
Tras pasar los controles sanitarios ya van a las cámaras del propio restaurante (con una estancia mínima de 35 días para su maduración). Después de esta visita ahora nos queda claro que aunque los restaurantes ofrezcan carne de buey, no es verdad, sólo ellos la producen en España.
Me llamó la atención el saber que de un bicho de unos 1200Kg se aprovechan unos 600 (huesos, carne hamburguesas..), pero lo que nos vamos a comer en el restaurante no van a ser más de 200 Kg. (”no te obligan a comerte el buey tú solito, claro”)
También tuvimos la oportunidad de conocer a una raza de cerdos “mangalica”, provenientes de Hungría, que nos llamó la atención por sus “rizos” (normal, si por esas tierras quieres sobrevivir a las inclemencias del tiempo).
y abandonamos la finca, pasando junto a nuestros ya algo más conocidos e inmensos amigos
Ya el restaurante es por sí mismo otra sorpresa, agradable sorpresa. Sus variados y amplios comedores hacen que sea casi imposible sentirse incómodo. El servicio fenomenal y atento, y la carta bastante completa. Lo siento, de “segundos” sólo tomé el buey (ex-qui-si-to)
Si lo organizais con tiempo, seguro que D. Jesús García, gerente y uno de los propietarios, os llevará a conocer a sus animales y la finca tan extraordinaria que poseen.
Por cierto, coincidimos con que ese día en Carbonero estaban de romería, así que por la tarde nos dimos una vuelta por allí, con la gente super animada, bailoteando sin parar, bebiendo… en un día con una temperatura ideal, en fin
¡perfecto!
Recently:
- Place related post plugin php here...
- - Post 1
- - Post 2
- - Post 3
- - Post 4
- - Post 5
- - Post 6
Category:




